| La respuesta clónica o clonoide de un reflejo supone una exageración extrema de la respuesta fisiológica. Cuando se emplean escalas de graduación —aunque imprecisas, son populares— se trataría de una hiperreflexia de grado 4.
El reflejo aquíleo se explora con el paciente en decúbito supino, el muslo flexionado sobre la cadera y la pierna flexionada sobre el muslo. El pie se coloca en ligera hiperextensión y se percute con el martillo de reflejos en el tendón de Aquiles. Una respuesta fisiológica consiste en la flexión plantar del pie. En ocasiones la respuesta consiste en sacudidas de flexión repetidas facilitadas al mantener una ligera hiperextensión forzada.
En el vídeo se muestra un modo alternativo de explorar dicho reflejo. En lugar de percutir el tendón, provocamos una brusca hiperextensión del pie sobre la pierna, manteniendo ligeramente la hiperextensión al final del movimiento. Como puede verse la respuesta consiste en sacudidas en flexión repetidas. En ocasiones las sacudidas se agotan tras 6 o 7 repeticiones, pero en otras ocasiones se mantienen mientras que se mantenga la hiperextensión del pie.
El significado semiológico es el de la lesión de la vía piramidal, usualmente por lesiones cerebrales contralaterales (lesión de la primera motoneurona). Por tanto es un signo que se hallará en el contexto de espasticidad de la extremidad, grados mayores o menores de parálisis e hiperreflexia, sin alteraciones de la sensibilidad. Pueden obtenerse reflejos clónicos en otras articulaciones como la rodilla.
En el presente caso se trata de las secuelas ocasionadas por una meningitis por Lysteria monocytogenes que provocó una hidrocefalia tetraventricular y lesiones extensas y graves en el encéfalo. En este caso la afectación de las áreas motoras corticales y/o la vía piramidal en sus núcleos es la responsable. En las Figs 1 y 2 pueden verse las extensas lesiones de la corteza y áreas subcorticales y puede compararse con cortes similares de un TC normal (Fig 3).
Consultar más información y preguntas test sobre la listeriosis en la “imagen del mes” de diciembre 2007.
Autor:
Juan Ignacio
Pérez Calvo
Servicio de Medicina Interna
Hospital Clínico Universitario
Zaragoza
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