| El reflejo cutáneo plantar se obtiene estimulando suavemente el borde externo del pie en sentido posteroanterior (del talón hacia los dedos), con un objeto romo y firme (por ejemplo, el mango del martillo de reflejos). La respuesta normal consiste en la flexión de todos los dedos. Cuando la respuesta es patológica, por el contrario, el primer dedo se extiende dorsalmente y los demás se abren en abánico.
Hasta los dos años de edad puede verse una respuesta extensora, sin que ello implique lesión neurológica. A partir de esa edad, la respuesta extensora, es decir patológica, implica la existencia de una lesión de la vía piramidal, a cualquier nivel.
Otros signos similares, en los que cambia el área de estimulación, son los de Gordon (persión de la masa muscular de la pantorrilla) y Oppenheim (roce intenso de la musculatura tibioperoneana en sentido descendente). Otros signos de lesión de la vía piramidal son el clonus rotuliano o aquíleo, la hipertonía y la hiperreflexia osteotendinosa.
En el caso que se presenta en el vídeo, la causa fue un accidente vascular cerebral agudo isquémico silviano izquierdo.
http://www.uam.es/personal_pdi/medicina/algvilla/ref/r1.htm
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/003294.htm
Autor:
Juan I. Pérez Calvo
Servicio de Medicina Interna
Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa”
Zaragoza
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