| La arterioesclerosis
es una enfermedad difusa de las arterias, que
se manifiesta generalmente en la clínica
por síndromes locales. Por ejemplo, el
síndrome coronario agudo, o la isquemia
cerebral, la isquemia crónica o aguda de
extremidades inferiores, etc.
La diabetes mellitus, la hipertensión
arterial, la dislipemia, la obesidad, el sedentarismo,
el consumo de tabaco o el exceso de alcohol son
factores de riesgo predisponentes. El estilo de
vida de las sociedades de los países industrializados
conlleva más sedentarismo, un cambio del
patrón alimentario y un consumo excesivo
de alcohol y tabaco. Por ello las enfermedades
cardiovasculares son tan frecuentes.
A pesar de su gran morbilidad y mortalidad la
arterioesclerosis puede prevenirse si se actúa
precoz y enérgicamente sobre los factores
predisponentes.
Viendo las imágenes se entiende fácilmente
que estamos ante un trastorno generalizado y difuso
del árbol vascular que, solo por azar,
o por la acción específica de algunos
factores, por razones vagamente comprendidas,
se manifiesta predominantemente en uno u otro
territorio.
No podemos esperar a que se desarrollen las lesiones
de las imágenes para actuar. El mejor tratamiento
es, como en otros campos de la medicina, la prevención.
Imagen 1: se muestra una vista panorámica
de la aorta abdominal y el inicio de las arterias
ilíacas. El endotelio está completamente
desestructurado con múltiples úlceras
(flechas negras) que son fuente potencial de ateroembolismo
por agregación de trombos plaquetarios
y además producen una malacia de la pared
que conlleva la dilatación aneurismática
de algunos segmentos arteriales (puntas de flecha
blancas)
Imagen 2: una de las placas se encuentra en el
ostium de la arteria renal izquierda a la cual
estenosa.
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Autores:
Juan I. Pérez Calvo
Servicio de Medicina Interna
Hospital Clínico Universitario “Lozano
Blesa”
Tomás Castiella Muruzábal
Servicio de Anatomía Patológica
Hospital Clínico Universitario “Lozano
Blesa” |